Cuando una fachada no ofrece una superficie practicable donde apoyar un andamio desde el suelo, ya sea por falta de espacio, por la existencia de obstáculos o por la propia configuración del edificio, una de las soluciones disponibles es recurrir a un andamio colgante.
También conocidos como andamios suspendidos o plataformas suspendidas de nivel variable, estos equipos quedan suspendidos desde la parte superior del edificio y pueden desplazarse verticalmente para situar a los trabajadores en la cota necesaria.

¿Qué es un andamio colgante?
Un andamio colgante está formado por una plataforma de trabajo suspendida mediante cables desde elementos instalados en la parte superior de un edificio o estructura.
Esta característica lo diferencia de los andamios tubulares, de marco o multidireccionales. En estos últimos, las cargas se transmiten hasta el terreno mediante montantes y bases. En una plataforma suspendida, en cambio, las cargas se transmiten hacia los sistemas de suspensión situados en cubierta.
En los equipos motorizados, el ascenso y descenso se realiza mediante mecanismos eléctricos de elevación, lo que permite desplazar el puesto de trabajo a diferentes alturas a lo largo de la fachada.
Principales componentes de un andamio colgante
Aunque la configuración concreta depende del equipo y del fabricante, las plataformas suspendidas motorizadas cuentan habitualmente con varios elementos fundamentales.
Plataforma de trabajo
Es la estructura sobre la que se sitúan los trabajadores, las herramientas y los materiales necesarios para realizar la intervención.
Suele estar formada por módulos que permiten configurar distintas longitudes dentro de los límites establecidos por el fabricante. La plataforma incorpora protecciones perimetrales y debe utilizarse respetando siempre la carga máxima y el número de personas autorizados para cada configuración.
Liras o estribos
Son los elementos estructurales que soportan la plataforma y permiten su conexión con los mecanismos de elevación y los sistemas de suspensión.
Pescantes
Los pescantes se sitúan en la cubierta o zona superior del edificio y constituyen los elementos desde los que se suspende la plataforma.
Su diseño y configuración deben adaptarse a las características de cada intervención. Petos, retranqueos, instalaciones existentes, diferencias de nivel o falta de espacio pueden condicionar su colocación.
Los sistemas de suspensión pueden resolverse mediante distintas configuraciones previstas para el equipo, pero siempre debe comprobarse que la estructura sobre la que trabajan sea capaz de soportar las acciones transmitidas.
Por esta razón, en una plataforma suspendida la cubierta resulta tan importante como la propia fachada.
Cables, elevación y dispositivos de seguridad
Los mecanismos eléctricos de elevación actúan sobre los cables de trabajo para producir el ascenso y descenso de la plataforma.
El sistema cuenta además con cables de seguridad independientes asociados a dispositivos secundarios destinados a actuar ante determinadas situaciones anómalas o fallos del sistema principal.

Tipos de plataformas suspendidas
Dentro de los sistemas colgantes motorizados existen diferentes soluciones en función del espacio disponible y de las necesidades de la intervención.
Plataforma suspendida motorizada
Es la configuración más habitual para trabajos sobre fachadas.
Su construcción modular permite adaptar la longitud de la plataforma dentro de los límites establecidos por cada fabricante y disponer de espacio de trabajo para varios operarios, herramientas y materiales.
Monocabina suspendida motorizada
Es una solución más compacta diseñada para un único usuario.
Resulta especialmente útil en fachadas y zonas estrechas donde una plataforma convencional puede presentar dificultades de implantación.
Silla suspendida motorizada
Es una solución todavía más reducida, destinada a trabajos concretos en zonas con muy poco espacio disponible.
Permite acceder a puntos donde las dimensiones de una plataforma convencional o incluso de una monocabina dificultan la intervención.
Aunque estos equipos comparten el mismo principio general de suspensión y desplazamiento vertical, su capacidad, configuración y condiciones de utilización son diferentes y deben evaluarse específicamente en cada caso.

¿Cuándo se utilizan los andamios colgantes?
El andamio colgante resulta especialmente útil en intervenciones donde las condiciones del edificio o de su entorno dificultan la implantación de una estructura apoyada.
Puede ser una opción adecuada cuando:
- No existe una superficie apropiada para apoyar un andamio convencional.
- La zona situada bajo la fachada debe permanecer libre.
- Existen marquesinas, cubiertas inferiores, patios u otros obstáculos.
- Es necesario intervenir a distintas alturas de una misma fachada.
- La configuración del edificio permite resolver con mayor eficacia el acceso desde la parte superior.
Entre sus aplicaciones habituales se encuentran:
- Rehabilitación de fachadas.
- Trabajos de pintura y revestimiento.
- Operaciones de mantenimiento.
- Reparaciones puntuales.
- Limpieza de fachadas y cerramientos acristalados.
También existen aplicaciones en instalaciones o estructuras industriales como silos, chimeneas o determinados puentes, donde la geometría o las condiciones del entorno pueden dificultar la instalación de un andamio apoyado.
La idoneidad de una plataforma suspendida dependerá, en cualquier caso, de las características concretas del proyecto y del equipo disponible.
Qué debe estudiarse antes de instalar un andamio colgante
La viabilidad de una plataforma suspendida depende de varios condicionantes que deben analizarse antes de definir la configuración del equipo.
Capacidad resistente de la zona de suspensión
Debe comprobarse que la estructura sobre la que se instalará el sistema pueda soportar las acciones transmitidas por el conjunto.
Espacio y geometría disponibles en cubierta
Petos, instalaciones, desniveles, retranqueos y otros elementos pueden limitar las posibilidades de implantación y obligar a adaptar la configuración.
Obstáculos en el recorrido vertical
Balcones, salientes, instalaciones exteriores o cambios de plano pueden interferir en el desplazamiento de la plataforma y requerir medidas específicas.
Cargas de trabajo
Cada equipo dispone de una carga máxima y de un número máximo de personas determinados por el fabricante y por la configuración utilizada.
No existe una capacidad universal aplicable a todos los andamios colgantes. Trabajadores, herramientas y materiales deben mantenerse siempre dentro de los límites autorizados y distribuirse adecuadamente sobre la plataforma.
Condiciones meteorológicas
El viento tiene una importancia especial en los equipos suspendidos, ya que puede provocar movimientos y balanceos.
La plataforma debe utilizarse únicamente dentro de las condiciones ambientales previstas por el fabricante y los trabajos deben suspenderse cuando se superen esos límites.
Ventajas de los andamios colgantes
Cuando las características del proyecto son adecuadas, una plataforma suspendida permite trabajar en diferentes cotas sin instalar una estructura continua desde el terreno y puede facilitar el acceso a fachadas cuya base presenta obstáculos o debe permanecer libre.
Estas características no convierten al andamio colgante en una solución mejor que cualquier otro sistema. La elección entre una plataforma suspendida, un andamio tubular, una plataforma de cremallera u otra solución de acceso debe realizarse siempre en función de las condiciones concretas de la obra.
Seguridad y buenas prácticas de utilización
Las plataformas suspendidas deben instalarse, utilizarse y mantenerse conforme a las condiciones previstas por el fabricante y a la normativa aplicable.
Antes de su puesta en servicio y durante su utilización deben comprobarse, entre otros aspectos, los sistemas de suspensión, los cables, los mecanismos de elevación, los dispositivos secundarios de seguridad, las protecciones perimetrales, la carga autorizada y las condiciones meteorológicas.
Entre las prácticas que deben evitarse se encuentran:
- Acceder o abandonar la plataforma mientras está en movimiento o en condiciones inseguras.
- Superar la carga máxima o el número de usuarios permitido.
- Utilizar cables o mecanismos de elevación no adecuados para el equipo.
- Emplear poleas o maquinillos fijados a la plataforma para elevar cargas.
- Transportar materiales que sobresalgan de sus límites.
- Modificar pescantes, contrapesos, elementos de suspensión o componentes de la plataforma sin la correspondiente autorización.
- Utilizar cajas, borriquetas u otros elementos sobre la plataforma para ganar altura.
- Trabajar cuando las condiciones meteorológicas superen los límites establecidos por el fabricante.
El mantenimiento, las inspecciones y la formación de montadores y usuarios forman parte igualmente de las condiciones necesarias para una utilización segura.
Normativa aplicable a los andamios colgantes
Las plataformas suspendidas de nivel variable cuentan con un marco técnico y preventivo específico.
La referencia técnica principal es la UNE-EN 1808:2016, relativa a los requisitos de seguridad para plataformas suspendidas de nivel variable, incluyendo aspectos relacionados con diseño, estabilidad, construcción, inspecciones y ensayos.
También resulta de aplicación el Real Decreto 1215/1997, modificado por el Real Decreto 2177/2004 en materia de trabajos temporales en altura, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de los equipos de trabajo.
Estas plataformas se encuentran entre los equipos para los que debe elaborarse un Plan de Montaje, Utilización y Desmontaje (PMUD). Cuando disponen de marcado CE por estar sujetas a una normativa específica de comercialización, el plan puede ser sustituido por las instrucciones específicas del fabricante, proveedor o suministrador, siempre que el montaje, la utilización y el desmontaje se realicen dentro de las configuraciones y circunstancias previstas en esas instrucciones.
Esta documentación y las responsabilidades asociadas al montaje se desarrollan con mayor detalle en nuestro artículo sobre documentación necesaria para el montaje de andamios.
Además, el Real Decreto 1644/2008, relativo a la comercialización y puesta en servicio de las máquinas, resulta aplicable a estos equipos como aparatos de elevación de personas.
El artículo 184 del VII Convenio General del Sector de la Construcción establece específicamente las normas aplicables a las plataformas suspendidas de nivel variable de accionamiento manual o motorizado eléctrico. Entre otros aspectos, regula los requisitos relativos a la documentación del equipo, protecciones de la plataforma, dispositivos secundarios de seguridad, cargas, accesos, inspecciones y condiciones de utilización.
Por su parte, el artículo 177 del mismo convenio incluye expresamente las plataformas suspendidas de nivel variable entre los equipos para los que resulta obligatorio contemplar el correspondiente Plan de Montaje, Utilización y Desmontaje en los términos establecidos.
Andamios colgantes: una solución que exige un estudio específico
La utilidad de una plataforma suspendida depende tanto de las características de la fachada como de la estructura desde la que se realiza la suspensión y de las condiciones concretas del trabajo.
Desde ALEA, como asociación que agrupa a empresas especializadas en sistemas de acceso en altura, defendemos la importancia de analizar cada intervención de acuerdo con sus características y de recurrir a profesionales cualificados para definir la configuración, realizar el montaje y efectuar las comprobaciones necesarias antes de la puesta en servicio.