Qué documentación exigir antes de montar un andamio en una obra

Técnico revisando la documentación mientras varios operarios preparan el montaje de un andamio tubular junto a una fachada.

Antes de autorizar el montaje de un andamio, la empresa que contrata los trabajos o permite su ejecución en la obra debe comprobar que la empresa montadora aporta la documentación correspondiente.

No existe una carpeta idéntica para todos los casos. Los documentos necesarios dependen del tipo de equipo, su altura, su configuración, el lugar donde se instalará y la posible obligación de elaborar un Plan de Montaje, Utilización y Desmontaje —PMUD—.

En nuestro artículo sobre la normativa de andamios en España explicamos el marco legal general y, en el dedicado al Plan de Montaje, Utilización y Desmontaje, desarrollamos las características del PMUD. En esta ocasión adoptamos un enfoque práctico: qué debe comprobarse antes de contratar, antes de iniciar el montaje y antes de permitir la utilización del andamio.

 

Comprobación de anclaje de andamio tubular con tablet en obra

 

Antes de contratar: comprobaciones empresariales y preventivas

Antes de incorporar a una empresa de andamios a una obra, debe comprobarse su inscripción vigente en el Registro de Empresas Acreditadas —REA— cuando resulte exigible y ponerse en marcha la coordinación de actividades empresariales —CAE—. El montaje, la utilización y el desmontaje del andamio también deben estar contemplados en el Plan de Seguridad y Salud o en la planificación preventiva correspondiente.

Además de estas obligaciones, el contrato o las condiciones concretas de la actuación pueden exigir un seguro de responsabilidad civil, permisos para ocupar la vía pública, medidas de protección peatonal u otras autorizaciones municipales. Esta documentación debe comprobarse, pero no debe confundirse con la documentación técnica específica del sistema de andamio.

 

Plano técnico de cálculo estructural de andamio revisado en obra

 

Antes de autorizar el montaje: documentación técnica del sistema

El primer paso consiste en identificar con precisión qué equipo se va a instalar, quién lo fabrica y qué configuración se ha previsto.

Deben estar disponibles las instrucciones de montaje, utilización, mantenimiento y desmontaje correspondientes al sistema concreto. También debe comprobarse que los componentes pertenecen al mismo sistema y son compatibles entre sí. Mezclar piezas de modelos o fabricantes diferentes puede invalidar la justificación técnica de la configuración y comprometer la resistencia del conjunto.

 

Andamios tubulares prefabricados

Los andamios tubulares no tienen la consideración de máquinas y, por tanto, no llevan marcado CE.

En el ámbito del VII Convenio General del Sector de la Construcción, los andamios tubulares de servicio de componentes prefabricados deben disponer de una evaluación de conformidad del producto realizada conforme a su normativa técnica por un organismo, entidad o persona con competencia técnica reconocida.

Esta evaluación puede acreditarse mediante un informe satisfactorio o una certificación de producto. No es imprescindible que proceda de una marca certificadora concreta.

Cuando el sistema no dispone de una evaluación de conformidad satisfactoria, su utilización queda limitada a las configuraciones para las que no resulta obligatorio elaborar un PMUD: alturas no superiores a seis metros, sin vuelos ni distancias superiores a ocho metros entre apoyos y siempre que el andamio no se instale sobre azoteas, cúpulas, tejados u otras estructuras cuyo nivel de apoyo se encuentre a más de 24 metros del terreno.

 

Plataformas de cremallera y plataformas suspendidas

Las plataformas elevadoras sobre mástil —habitualmente denominadas plataformas de cremallera— y las plataformas suspendidas de nivel variable sí tienen la consideración de máquinas.

El marcado CE indica que el fabricante declara que el equipo cumple los requisitos de la normativa europea aplicable y que se ha seguido el procedimiento de evaluación de la conformidad correspondiente.

En estos casos deben comprobarse:

  • El marcado CE.
  • La declaración de conformidad.
  • El manual de instrucciones del fabricante.
  • La identificación del modelo y de los componentes instalados.

La documentación debe corresponder al equipo concreto y mantenerse disponible durante su utilización.

En el momento de publicación de este artículo continúa aplicándose el régimen derivado de la Directiva de Máquinas y del Real Decreto 1644/2008. El Reglamento (UE) 2023/1230 sobre máquinas será aplicable con carácter general a partir del 20 de enero de 2027.

 

¿PMUD o instrucciones del fabricante?

La pregunta correcta no es únicamente si la empresa dispone de un PMUD, sino si el montaje previsto necesita un plan específico o puede ejecutarse conforme a las instrucciones del fabricante.

El PMUD resulta obligatorio en los siguientes supuestos:

  • Plataformas suspendidas de nivel variable y plataformas elevadoras sobre mástil.
  • Andamios prefabricados cuya altura desde el apoyo inferior hasta la coronación supere los seis metros.
  • Andamios cuyos elementos horizontales salven vuelos o distancias superiores a ocho metros entre apoyos.
  • Andamios instalados en el exterior sobre azoteas, cúpulas, tejados u otras estructuras cuando el nivel de apoyo se encuentre a más de 24 metros del terreno.
  • Torres de acceso y torres móviles en las que el trabajo se realice a más de seis metros del suelo.

En determinados casos, el PMUD puede sustituirse por las instrucciones específicas del fabricante. Para ello, el equipo debe montarse, utilizarse y desmontarse exactamente en las condiciones contempladas en esas instrucciones.

En el ámbito de aplicación del VII Convenio General del Sector de la Construcción, esta sustitución también puede aplicarse a los andamios normalizados sin marcado CE cuando existe una evaluación de conformidad satisfactoria y la configuración coincide con la evaluada y descrita en el manual.

Por tanto, deben comprobarse tres cuestiones:

  1. Que las instrucciones corresponden al sistema instalado.
  2. Que la configuración real está incluida entre las previstas.
  3. Que el uso y las cargas coinciden con los contemplados por el fabricante.

La presencia de voladizos especiales, apoyos sobre cubiertas o estructuras existentes, terrenos de capacidad dudosa, grandes separaciones entre amarres, elevadores, lonas o mallas puede alterar las condiciones de estabilidad. Estas circunstancias deben estar contempladas en la documentación técnica o ser objeto de una justificación específica.

Si no se dispone de una nota de cálculo que cubra la configuración elegida y esta tampoco responde a una configuración tipo generalmente reconocida, debe realizarse un cálculo de resistencia y estabilidad.

Tanto este cálculo como el PMUD deben ser elaborados por una persona con formación universitaria que la habilite para realizar estas actividades.

El PMUD no está sujeto, con carácter general, a visado colegial obligatorio. El visado puede solicitarse voluntariamente o establecerse contractualmente, pero no debe presentarse como una obligación universal.

 

Durante el montaje: quién lo ejecuta y quién lo dirige

La documentación también debe permitir comprobar que las personas que intervienen cuentan con la formación o habilitación correspondiente. Para ello hay que diferenciar entre los trabajadores montadores y la persona que dirige los trabajos.

 

Formación de los montadores

Los trabajadores encargados del montaje, desmontaje o modificación deben recibir formación adecuada y específica sobre:

  • La comprensión del PMUD o de las instrucciones del fabricante.
  • La secuencia de montaje y desmontaje.
  • La prevención de caídas de personas y objetos.
  • Las medidas de seguridad durante los trabajos.
  • Las condiciones meteorológicas que puedan afectar al equipo.
  • Las cargas admisibles y las limitaciones de uso.
  • Los restantes riesgos asociados a estas operaciones.

Dentro del ámbito del VII Convenio General del Sector de la Construcción, el montaje de estructuras tubulares dispone de una formación de segundo ciclo por oficio de 20 horas: 14 horas comunes y seis específicas.

El trabajador puede realizar únicamente las seis horas específicas si ya ha cursado la formación completa de otro oficio, dispone de la formación preventiva de nivel básico en construcción o tiene reconocida la convalidación de la parte común.

No basta, por tanto, con comprobar que el trabajador posee una Tarjeta Profesional de la Construcción. Debe verificarse que la formación acreditada corresponde a las tareas que va a ejecutar.

 

Dirección del montaje

El montaje, desmontaje o modificación sustancial debe realizarse bajo la dirección de una persona con formación universitaria o profesional que la habilite para esta función.

Cuando el andamio no necesita PMUD, también puede dirigir los trabajos una persona que acredite más de dos años de experiencia certificada por la empresa y formación preventiva correspondiente, como mínimo, a las funciones de nivel básico. En el sector de la construcción, esta formación de nivel básico tiene una duración de 60 horas.

La documentación previa debe identificar a la persona que asumirá esta función y acreditar por qué se encuentra habilitada para desempeñarla.

 

Antes de poner el andamio en servicio

El andamio debe inspeccionarse antes de su primera utilización. El resultado de esta comprobación debe quedar documentado y la inspección debe realizarla una persona que reúna los requisitos de habilitación exigidos para dirigir el montaje.

No existe un modelo estatal único ni un nombre legal obligatorio para este documento. En el sector es habitual denominarlo certificado de montaje, aunque también puede presentarse como acta, informe o registro de inspección previa a la puesta en servicio.

Más importante que el título es su contenido. Para que resulte útil, debería identificar al menos:

  • La obra y el emplazamiento.
  • El fabricante, el sistema y la configuración instalada.
  • La fecha del montaje y de la inspección.
  • El PMUD o las instrucciones utilizados.
  • El resultado de la comprobación.
  • Las cargas y limitaciones de uso.
  • Las posibles deficiencias o actuaciones pendientes.
  • La identidad y habilitación de la persona que realiza la inspección.

El andamio no debe ponerse a disposición de los trabajadores hasta que la inspección haya concluido favorablemente. Las zonas que permanezcan incompletas o fuera de servicio deben quedar delimitadas y señalizadas para impedir su utilización.

 

Inspecciones durante la obra

La comprobación documental no termina con la puesta en servicio. El andamio debe volver a inspeccionarse:

  • Periódicamente.
  • Después de cualquier modificación.
  • Tras un periodo de no utilización.
  • Después de fenómenos meteorológicos o de cualquier circunstancia que pueda afectar a su resistencia o estabilidad.

La normativa no establece una periodicidad única aplicable a todos los andamios. Esta debe determinarse atendiendo al equipo, las instrucciones del fabricante, el uso, el entorno y la evaluación preventiva de la obra. Los resultados de las inspecciones deben quedar documentados.

Estas inspecciones reglamentarias, realizadas por una persona habilitada, no deben confundirse con las comprobaciones visuales que pueden efectuarse antes del uso como buena práctica preventiva. Los controles cotidianos ayudan a detectar alteraciones evidentes, pero no sustituyen las inspecciones exigidas por la normativa.

 

Checklist de documentación para contratar, montar, autorizar el uso e inspeccionar un andamio durante la obra

 

Checklist de documentación para el montaje de andamios

La documentación necesaria cambia según el tipo de equipo, su configuración y las características de la obra. Este checklist reúne las principales comprobaciones que deben realizarse desde la contratación hasta la puesta en servicio.

No sustituye el análisis de cada caso, pero permite revisar de forma rápida que se han cubierto los aspectos técnicos, preventivos y empresariales esenciales.

 

Antes de contratar

  • Inscripción vigente de la empresa en el Registro de Empresas Acreditadas —REA—, cuando resulte exigible.
  • Coordinación de actividades empresariales —CAE— iniciada.
  • Montaje integrado en el Plan de Seguridad y Salud o en la planificación preventiva correspondiente.
  • Seguro de responsabilidad civil, cuando se exija por contrato.
  • Permisos municipales o autorizaciones para ocupar la vía pública, cuando proceda.

 

Antes de autorizar el montaje

  • Identificación del fabricante y del sistema.
  • Manual e instrucciones correspondientes al equipo concreto.
  • Evaluación de conformidad satisfactoria en andamios tubulares prefabricados.
  • Marcado CE, declaración de conformidad y manual en plataformas de cremallera o suspendidas.
  • Confirmación de que la configuración está contemplada en la documentación técnica.
  • PMUD o justificación de que puede sustituirse por las instrucciones del fabricante.
  • Nota de cálculo o cálculo específico de resistencia y estabilidad, cuando resulte necesario.
  • Identificación y acreditación de la persona que dirigirá el montaje.
  • Formación específica de los trabajadores montadores.

 

Antes de permitir el uso

  • Inspección inicial realizada por una persona habilitada.
  • Acta, informe o certificado de montaje e inspección.
  • Comunicación de las cargas, los accesos y las limitaciones de uso.
  • Delimitación de las zonas incompletas o no utilizables.
  • Sistema de inspecciones periódicas y extraordinarias definido.

 

En definitiva

La documentación previa no debe entenderse como un trámite administrativo añadido al montaje. Permite comprobar que el sistema elegido es adecuado para la configuración prevista, que los trabajos han sido correctamente planificados y que las personas encargadas de ejecutarlos, dirigirlos e inspeccionarlos cuentan con la formación o habilitación correspondiente.

La clave está en realizar cada comprobación en el momento adecuado: verificar la situación de la empresa antes de contratar, revisar la documentación técnica antes de autorizar el montaje y disponer de una inspección documentada antes de permitir la utilización del andamio.

A partir de ese momento, las inspecciones periódicas y las comprobaciones posteriores a cualquier modificación o incidencia permiten mantener las condiciones de seguridad durante toda la obra.

Desde ALEA promovemos que estas verificaciones se integren desde el comienzo en la planificación de los trabajos. Anticipar la documentación necesaria facilita la coordinación entre las empresas, evita interrupciones y contribuye a que el montaje y la utilización del andamio se desarrollen con las garantías adecuadas.

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