En el sector del andamiaje, el debate suele centrarse en la calidad del acero, la tecnología de los sistemas multidireccionales o la normativa de fabricación UNE-EN. Sin embargo, en ALEA sabemos que la estructura más avanzada del mercado es inservible si falla su componente más crítico: el factor humano.
La siniestralidad en trabajos en altura no suele deberse al fallo del material, sino a errores en el montaje, revisiones deficientes o usos imprudentes. Por ello, tras haber analizado en publicaciones anteriores los tipos de andamios y los EPIs imprescindibles, hoy abordamos la piedra angular de la seguridad: la formación y la competencia profesional.
Este artículo es una hoja de ruta para empresas y trabajadores que buscan clarificar el laberinto normativo: desde los cursos obligatorios de Convenio hasta la excelencia del Certificado de Profesionalidad y las nuevas tecnologías de formación.

El Marco Legal: ¿Qué exige la ley realmente?
En España, la formación no es una recomendación, es un mandato legal estricto regulado por dos vías principales que a menudo se confunden: la seguridad laboral y la cualificación profesional.
El Real Decreto 2177/2004: La norma sagrada
Este decreto establece que los andamios solo pueden ser montados, desmontados o modificados bajo la dirección de una persona cualificada y por trabajadores que hayan recibido una “formación adecuada y específica“.
¿Qué significa “específica”? Que un curso genérico de “Prevención en la Construcción” no es suficiente si no aborda las particularidades del andamio (cálculo de cargas, tipos de anclaje, secuencia de montaje). El RD distingue dos niveles de exigencia según la complejidad:
- Andamios sencillos: Pueden ser supervisados por una persona con experiencia certificada de más de 2 años.
- Andamios complejos (más de 6m o configuraciones especiales): Requieren un Plan de Montaje, Utilización y Desmontaje (PMUD) y deben ser supervisados obligatoriamente por un técnico con formación universitaria o profesional habilitante (Arquitecto, Ingeniero, etc.).
El Convenio General del Sector de la Construcción (CGSC)
Es el que fija los mínimos obligatorios para pisar la obra. Para el oficio de andamiero, el Convenio estipula la especialidad de “Montaje de Estructuras Tubulares”:
- Ciclo de 20 horas: Para trabajadores sin formación previa. Consta de 14h de tronco común y 6h específicas.
- Ciclo de 6 horas (Específico): Para quienes ya tienen la formación básica de otro oficio (ej. albañilería) y necesitan la especialidad de andamios.
¿Y la Tarjeta TPC física?
Es vital aclarar este punto. Tras la sentencia del Tribunal Supremo, la tarjeta física no es obligatoria para trabajar, pero la formación que acredita SÍ lo es. Es decir, no te pueden exigir el “plástico” para entrar en la obra, pero debes presentar los diplomas oficiales que demuestren que has cursado las horas del Convenio.

Diferenciación de Perfiles: No todos necesitan lo mismo
Un error grave en la gestión de personal es meter a todos los trabajadores en el mismo saco formativo. La seguridad exige distinguir tres roles:
A. El Usuario (The User)
Son los albañiles, pintores o rehabilitadores que trabajan sobre el andamio. No lo montan, pero su seguridad depende de saber usarlo.
- Formación necesaria: Curso de “Trabajos en Altura” o charlas específicas sobre el uso seguro del andamio.
- Competencias clave: Conocer los límites de carga (¿puedo apoyar este palet?), entender las tarjetas de seguridad (verde/roja) y saber que nunca deben retirar elementos estructurales (barandillas o diagonales) para facilitar su trabajo.
B. El Montador (The Erector)
Es el especialista técnico. Su formación debe ser profunda y técnica.
- Formación necesaria: Mínimo el curso de 20h de Convenio. Idealmente, el Certificado de Profesionalidad.
- Competencias clave: Interpretación de planos, replanteo, nivelación, física de cargas y técnicas de izado.
C. El Supervisor / Persona Competente
Es quien firma la seguridad del andamio antes de su uso.
- Formación necesaria: Formación universitaria (para andamios complejos) o una cualificación profesional superior con experiencia dilatada.
- Competencias clave: Capacidad para inspeccionar la estructura, detectar fatiga de materiales, verificar anclajes y autorizar el uso mediante el acta de recepción.
La Excelencia Técnica: El Certificado de Profesionalidad (EOCJ0109)
Mientras que los cursos de 20 horas son el requisito de “mínimos”, el Certificado de Profesionalidad de Montaje de Andamios Tubulares (Nivel 2) representa la excelencia.
Hablamos de un programa de 360 horas (frente a las 20 del convenio) que forma verdaderos especialistas. Su estructura modular garantiza un dominio integral del oficio:
| Módulo | Contenido Clave |
| MF1926_1 (60h) | Labores básicas: Carga, descarga, acopio y mantenimiento de primer nivel de los componentes. |
| MF1927_2 (80h) | Montaje técnico: Replanteo, nivelación, anclajes mecánicos y químicos, redes y protecciones. |
| MF1928_2 (80h) | Organización y supervisión: Interpretación de PMUD, gestión de equipos y mediciones. |
| MP0264 (80h) | Prácticas no laborales: Trabajo real en obra bajo tutela. |
En ALEA recomendamos a las empresas apostar por este perfil para sus Jefes de Equipo. Un montador certificado no solo ejecuta, sino que planifica, previene errores costosos y garantiza la estabilidad estructural desde el primer tubo.
¿Tienes experiencia pero no título? El Procedimiento PEAC
Muchos profesionales del andamio llevan años montando estructuras complejas pero carecen de una titulación oficial. Para ellos existe el Procedimiento de Evaluación y Acreditación de Competencias (PEAC).
Este sistema permite convertir la experiencia laboral en un título oficial (Certificado de Profesionalidad).
- Requisitos: Generalmente se exige justificar 3 años de experiencia con un mínimo de 2.000 horas trabajadas en los últimos 15 años.
- El Proceso: No es un examen tradicional. Un asesor revisa tu vida laboral y te entrevista para verificar que posees las competencias (Unidades de Competencia) del oficio.
Es una oportunidad de oro para que las empresas regularicen y pongan en valor el talento senior de sus plantillas.
Innovación en la Formación: El Futuro es ahora
La formación tradicional de “pizarra y diapositiva” está dando paso a metodologías inmersivas que mejoran la retención y la seguridad.
- Realidad Virtual (VR): Simuladores como los utilizados en cursos avanzados permiten al alumno “subir” a un andamio virtual, detectar fallos de montaje (falta de pasadores, husillos desnivelados) o experimentar una caída sin riesgo real. Esto entrena la percepción del riesgo antes de pisar la obra.
- Gamificación: Herramientas como el juego “Andamiando” de la Fundación Laboral de la Construcción permiten entrenar roles (montador, usuario, supervisor) de forma lúdica, reforzando conocimientos sobre normativa y física del andamio.
Conclusión
La formación en el sector del andamio no debe verse como un “peaje” administrativo, sino como la inversión más rentable en seguridad y eficiencia. Un andamio bien montado por personal competente se instala más rápido, requiere menos rectificaciones y, lo más importante, salva vidas.
Ya sea a través de la formación obligatoria de Convenio, apostando por la especialización del Certificado de Profesionalidad o validando la experiencia mediante el PEAC, la cualificación es el único camino hacia la profesionalización real del sector.
Desde ALEA, animamos a todas las empresas asociadas y clientes a exigir siempre acreditaciones de competencia vigentes. La seguridad de todos depende de ello.