Economía circular en construcción: el valor estratégico del andamio en las certificaciones BREEAM y LEED

Obreros instalando sistema de aislamiento térmico SATE en fachada de edificio frente al mar.

El sector de la edificación global se encuentra en un punto de inflexión. La transición de una economía lineal (extraer, fabricar, usar y tirar) hacia un modelo de economía circular es ya un imperativo legal y financiero. En el contexto de la construcción sostenible, el papel de los medios auxiliares —entendidos como el conjunto de estructuras temporales y equipos de acceso, con los sistemas de andamiaje a la cabeza— ha pasado de ser un elemento puramente operativo a convertirse en un activo estratégico. Esta evolución se alinea con el compromiso de ALEA por la excelencia técnica, presente tanto en nuestras soluciones para andamios en patrimonio histórico como en los protocolos de seguridad vigentes.

La circularidad en la construcción no se limita únicamente a los materiales que quedan embebidos en la estructura final del edificio. La gestión de los procesos constructivos y la elección de equipos que faciliten la eficiencia de recursos son determinantes para cumplir con los estándares de descarbonización y gestión de residuos que exigen los inversores, las administraciones públicas y el nuevo marco regulatorio europeo.

 

Vista aérea elevada de un gran proyecto de construcción de un edificio de gran altura en un puerto, con operarios en andamios, grúas y barcos contenedores bajo un cielo de atardecer.

 

El marco legislativo español: Ley 7/2022 y el Horizonte 2030

Es imperativo contextualizar la circularidad dentro de la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Esta normativa española establece objetivos ambiciosos de preparación para la reutilización y el reciclado, impulsando la fiscalidad verde y penalizando el vertido de residuos no tratados.

En este escenario, el uso de medios auxiliares industriales no solo es una decisión técnica, sino una medida de cumplimiento normativo que va más allá de la normativa sobre andamios en España tradicional. Los sistemas de andamiaje, al ser equipos de inventario recuperables, eliminan la generación de residuos en origen, alineándose con la jerarquía de residuos establecida por la Unión Europea: prioridad a la prevención y la reutilización sobre el reciclaje.

 

Punto de vista elevado mirando hacia abajo en un sitio de construcción de un rascacielos, mostrando a dos operarios con arneses de seguridad realizando tareas en pisos de hormigón expuesto, con una vista detallada de la ciudad y el mar de fondo.

 

El paradigma de la circularidad en los medios auxiliares

La economía circular se basa en tres principios fundamentales: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso durante el mayor tiempo posible y regenerar sistemas naturales. El sector del andamiaje industrializado es uno de los mejores ejemplos de este modelo aplicado a la industria.

 

El andamio como “Producto como Servicio” (PaaS)

A diferencia de otros materiales de obra, el andamio no se consume. Se utiliza bajo un modelo de servitización o alquiler. Esto implica que la propiedad permanece en manos de especialistas que aseguran su mantenimiento, reparación y puesta a punto, garantizando que el activo circule de una obra a otra durante décadas. Esta reutilización sistemática reduce drásticamente la extracción de materias primas y la energía necesaria para fabricar nuevos componentes.

 

Ciclo de vida técnico: Acero y Aluminio

La durabilidad es la clave de la sostenibilidad. Dependiendo de los tipos de andamios utilizados y su composición material, los sistemas modulares fabricados en acero galvanizado en caliente o aluminio de alta resistencia están diseñados para resistir condiciones ambientales extremas sin perder integridad estructural. Al final de su vida útil, estos materiales se convierten en recursos: son metales 100% reciclables que pueden volver a la cadena de valor sin perder sus propiedades físicas, cerrando de forma efectiva el ciclo técnico de la economía circular.

 

Impacto técnico en la certificación BREEAM

BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) es el método de evaluación de sostenibilidad líder en Europa. Su enfoque penaliza el impacto ambiental del edificio a lo largo de todo su ciclo de vida y otorga una importancia crítica a la fase de construcción. Los sistemas de andamiaje industrializados inciden directamente en la puntuación final a través de tres categorías clave:

 

1. Categoría: Gestión (GST) – Prácticas de Construcción Responsables

BREEAM valora el impacto del sitio de obra en el entorno. El uso de medios auxiliares de alta ingeniería permite obtener créditos en el apartado de Impactos de las zonas de obras (GST 03):

  • Eficiencia Operativa: El diseño modular y el uso de software de cálculo reducen los tiempos de montaje, minimizando el consumo energético de la maquinaria auxiliar y la contaminación acústica.
  • Seguridad y Salud: Un andamio certificado garantiza un entorno de trabajo que supera los mínimos legales, un factor que los asesores BREEAM puntúan dentro de la gestión responsable del capital humano en la obra.

 

2. Categoría: Materiales (MAT) – Transparencia y Ciclo de Vida

Esta es la sección donde el proveedor de ALEA aporta un valor documental incalculable para el Asesor BREEAM:

  • Impacto del Ciclo de Vida (MAT 01): Al proporcionar Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) verificadas por terceros, permitimos cuantificar con exactitud la huella de carbono de los medios auxiliares. Esto es vital para el Análisis de Ciclo de Vida del edificio, ya que BREEAM otorga puntos adicionales por la transparencia en la información ambiental de los productos utilizados.
  • Obtención Responsable de Materiales (MAT 03): Se premia que los materiales provengan de cadenas de suministro con sistemas de gestión ambiental certificados (como ISO 14001). Los asociados de ALEA trabajan con fabricantes que garantizan una trazabilidad ética del acero y el aluminio.

 

3. Categoría: Residuos (WST) – Eficiencia y Prevención

BREEAM sigue estrictamente la jerarquía de residuos de la UE. El andamio metálico industrializado es la herramienta definitiva para el crédito de Gestión de residuos de construcción (WST 01):

  • Prevención de Residuos: A diferencia de las estructuras temporales de madera o sistemas “ad-hoc” que terminan como desecho inerte, el andamio industrializado no genera mermas. Es un activo recuperable al 100%, lo que permite alcanzar los objetivos de “residuo cero” en la envolvente del edificio.
  • Diseño para la Robustez: La calidad de los sistemas empleados por nuestros asociados previene daños accidentales en la estructura del edificio durante la obra, evitando la generación de residuos por reparaciones o sustituciones de materiales de fachada.

 

Contribución estratégica a los créditos LEED v4.1

La certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), en su versión 4.1, representa el estándar global más exigente en cuanto a transparencia de materiales y eficiencia en el sitio de obra. Los medios auxiliares no solo son herramientas; son facilitadores clave para alcanzar los niveles Silver, Gold o Platinum.

 

Materiales y Recursos (MR): El valor de la transparencia

En el esquema LEED v4.1, la categoría de Materiales y Recursos ha evolucionado para premiar no solo el material en sí, sino la información que el proveedor es capaz de suministrar.

  1. Divulgación y Optimización de Productos (DAP/EPD): LEED exige que un porcentaje de los productos instalados cuenten con una Declaración Ambiental de Producto verificada. Al proporcionar DAPs de sus sistemas, los asociados de ALEA ayudan al equipo de arquitectura a completar los “puntos por producto” necesarios. Esto permite realizar un Análisis de Ciclo de Vida (LCA) del edificio mucho más preciso y favorable.
  2. Optimización de Ingredientes y Fuentes de Materias Primas: Se valora el contenido reciclado (pre-consumo y post-consumo). El acero de alta resistencia utilizado en nuestros sistemas cuenta con certificaciones que avalan su origen reciclado, lo que contribuye directamente a los umbrales de compra sostenible del proyecto.
  3. Transparencia en la Cadena de Suministro: LEED v4.1 premia la reducción de sustancias químicas peligrosas. Los procesos de galvanización y tratamiento de los sistemas asociados a ALEA cumplen con las normativas más estrictas de salud ambiental, garantizando que no se introducen contaminantes en el entorno de la obra.

 

Gestión de Residuos de Construcción y Demolición: Hacia el “Zero Waste”

El crédito de gestión de residuos de LEED es uno de los más rigurosos, otorgando hasta 2 puntos por desviar más del 75% de los residuos generados.

Aquí, el andamio industrializado es imbatible: al ser un activo 100% recuperable que entra y sale de la obra sin sufrir procesos de corte o descarte, se integra en una logística de residuo cero. Mientras que los sistemas tradicionales pueden generar mermas, los sistemas de ALEA actúan como una estructura limpia que simplifica drásticamente el reporte de sostenibilidad del jefe de obra, eliminando la necesidad de gestionar toneladas de residuos metálicos o de madera al finalizar la fase de fachada.

 

Sostenibilidad en la rehabilitación: El factor SATE

En la región de Levante, la rehabilitación energética mediante sistemas de SATE (Aislamiento Térmico por el Exterior) es un motor económico clave, impulsado en gran medida por las ayudas europeas Next Generation. La circularidad del andamio aquí es doblemente estratégica y actúa como el socio “invisible” del sistema de aislamiento:

  • Sinergia técnica para la eficiencia: El montaje de un andamio para SATE requiere una modulación precisa que respete el espesor del aislamiento y garantice la continuidad de la envolvente térmica sin puentes térmicos en los puntos de anclaje. El uso de andamiaje de alta gama permite plataformas más anchas y seguras, facilitando la manipulación de paneles aislantes y morteros, lo que reduce los errores de ejecución y asegura que el edificio alcance el ahorro energético proyectado.
  • Mínima huella en la intervención: Garantizamos que la mejora de la fachada se realice con el mínimo impacto ambiental. Al utilizar sistemas industrializados recuperables, evitamos la generación de residuos metálicos en el entorno de la vivienda o edificio público, protegiendo la salud ambiental del entorno urbano durante la obra.

 

Innovación y eficiencia: BIM y Logística Verde

La digitalización no es solo una mejora tecnológica; es el catalizador necesario para que la economía circular sea operativa, rentable y verificable.

  • Modelado BIM y Gemelos Digitales: El diseño en entorno BIM (Building Information Modeling) permite una construcción virtual previa. No solo calculamos el inventario con precisión, sino que realizamos un clash detection (detección de colisiones) para evitar conflictos físicos entre el andamio y la estructura del edificio. Esto elimina viajes logísticos innecesarios y reduce el desgaste de los materiales, extendiendo la vida útil del activo circular.
  • Logística Verde y Kilómetro Cero: La sostenibilidad se mide también por el combustible necesario para el transporte. Al contar con asociados con bases logísticas distribuidas por toda la Comunidad Valenciana y Murcia, ALEA promueve una logística de proximidad que reduce drásticamente las emisiones de CO2. La implementación de rutas optimizadas asegura que cada movimiento de material sea lo más eficiente posible.

 

Beneficios económicos y Financiación Verde

El cumplimiento de estos estándares de circularidad facilita el acceso a la financiación verde. Las entidades bancarias y los fondos de inversión priorizan proyectos con certificaciones BREEAM o LEED de alto nivel, ofreciendo mejores condiciones crediticias. Asimismo, optimizar la gestión de recursos mediante andamios industriales reduce costes operativos derivados de la gestión de residuos y posibles tasas por vertido.

 

Compromiso de ALEA con la Economía Circular

Desde la Asociación Levantina de Empresas de Andamios (ALEA), impulsamos la integración de estos criterios de sostenibilidad entre nuestros asociados. Consideramos que la profesionalización del sector pasa necesariamente por liderar la transición hacia la economía circular, proporcionando a arquitectos, constructoras y promotores las soluciones técnicas y la documentación necesaria (DAPs, proyectos BIM) para alcanzar los más altos estándares en las certificaciones BREEAM y LEED.

Para garantizar este ciclo de vida extendido, es fundamental cumplir con los protocolos de inspección y mantenimiento de andamios de forma rigurosa. ALEA continúa trabajando para promover la seguridad, la formación y la sostenibilidad, fomentando la aplicación rigurosa de las normas y el intercambio de buenas prácticas que aseguren un futuro circular para el sector de las estructuras temporales en el Levante español.

 

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